Espacio sobre la reflexión pedagógica de las tecnologías educativas del siglo XXI

Cómo entrenar y educar a tu robot (1a parte)

robots1_galeriabigCon esta nueva entrada inicio una reflexión pedagógica relacionada con la innovación tecnológica que actualmente, en el caso de México está integrándose en las prácticas escolares a nivel de educación primaria, secundaria, bachillerato y estudios universitarios. Me refiero al campo experimental de la robótica pedagógica que surge como parte del desarrollo de entornos de aprendizaje con tecnología (Velazco Sánchez, Beauchemin, F. Rodríguez, M. Falcón, G. Méndez, R. Chávez, M. Koyama, V. Albo, 2006-2008), con estudiantes de la Universidad Autónoma de México, con una ponencia presentada en el Virtual Educa de Bilbao (2006), o en las competencias internacionales en las que han participado y competido estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuyos antecedentes los podemos encontrar con la incorporación y desarrollo de las ciencias matemáticas y de la física aplicadas en la cibernética, la biónica y la inteligencia artificial (http://bit.ly/17Alvv1). Descubro por la actividad (2) realizada hasta el momento en TRAL, la posibilidad de ampliar mi PLE a través de esta red de robótica latinoamericana. Una oportunidad para compartirla en paralelo con los colegas de este taller innovador de aprendizaje en red. El título de este nuevo tema me pareció sugestivo apasionante, espero sea disparador pertinente para alentar a otros (as) académicos, colegas e investigadores que se unan a esta aventura del conocimiento aplicado de manera multidisciplinaria, porque  pienso y considero que las herramientas tecnológicas derivadas hacia las innovaciones en el campo de la robótica pedagógica se pueden no sólo extender y promover con razonamiento crítico y distanciamiento sano de estas novedades aplicadas al ámbito educativo, por considerarlas desde mi punto de vista atractivas, pero acompañadas de un proceso de planeación y diseño instruccional adecuado a las necesidades de autoregulación de los aprendices y del proceso de maduración cognitiva de los usuarios (diferencias individuales, grupales y colectivas), aun cuando exista reticencia y falta de infraestructura suficiente y diversidad en la gestión de la gran mayoría de las escuelas y de algunas universidades, la apertura hacia este nuevo conocimiento,  podrá apuntalar con gran beneficio a los futuros profesionistas latinoamericanos, abrir oportunidades hacia nuevos mercados laborales y profesionales (aun no contemplados por la administración de los gobiernos), pero es ya un hecho sobre los avances en la investigación del campo científico comprometido al desarrollo social:  tiene prioridad para fomentarlo, impulsarlo y legitimarlo ampliamente, porque quizas con esta innovación pedagógico-tecnológica podríamos atender por ejempo, problemas acuciantes de pobreza y de hambre en esta región y de otras acciones pertinentes que atiendan en el mediano y largo plazo el resago científico tecnológico y educativo que aun permea en la mayoría de los países hermanos.

¿Entonces, qué podrá significar el hecho de poder  entrenar y educar a un robot, tu robot? Como si esto fuera un mero juguete que adquiriste en una tienda especializada, porque lo complicado estriba en saber qué queremos obtener con estas máquinas inteligentes a las que sólo deseamos en nuestra satisfacción personal y sensorial  inmediata que compitan para destruir a otra máquina o inclusive puedan boxear para derribar al oponente, les aclaro es mucho más que eso. En primera instancia, no se trata sólo de inducir y generar mediante sofisticados códigos físico matemáticos el aprendizaje en una máquina artificial a la que sólo logra obedecer y responder de manera adecuada a los inputs o entradas, de acuerdo a lo que se le programe, porque dichos programas estén a su vez sustentados por complejos sistemas virtuales y cadenas de conducta ( http://bit.ly/12aFYnV). Deberíamos pensar también, las implicaciones sociales y culturales que van a alterar nuestra convivencia cotidiana con las demás personas y en la sociedad misma, porque aunque no lo creamos esta interacción pronto será con androides humanizados (véase ejemplo de novelas de ciencia ficción llevadas al cine: Odisea en el Espacio, Yo Robot, Blade Runner,  Alien el Octavo Pasajero, I.A., etc.), nos lleva a ponderar, lo que, como humanidad podremos haber logrado en términos positivos y no de destrucción total (guerras, armas, drogas, violencia, aniquilación masiva, etc.). La aparición y proliferación de los robots y androides en la sociedad de los próximos diez o veinte años del siglo XXI será como lo declara un inventor y científico norteamericano, Ray Kurzweil:

“Antes de la mitad de este siglo, los ritmos de crecimiento de nuestra tecnología todavía serán finitos, pero tan extremos que los cambios que conllevarán parecerán romper con la estructura de la historia humana. La Singularidad constituirá la culminación de la fusión entre nuestra existencia y pensamiento biológico con nuestra tecnología, dando lugar a un mundo que seguirá siendo humano, pero que trascenderá nuestras raíces biológicas.”

El concepto de singularidad como señal de aviso inminente para que la sociedad se prepare a las transformaciones que nos depara en este momento la ciencia y la tecnología aplicadas para crear por ejemplo, otras nuevas tecnologías o dispositivos informáticos y de cómputo integrados a estructuras biológicas, cuyos propósitos tal vez, podrán coadyuvar para mejorar y fortalecer la salud humana, mejorar los procesos productivos industriales y de las empresas, volver más eficientes los procedimientos administrativos y la calidad de las organizaciones e instituciones, o también en el otro extremo, para el control total  y esclavitud de la especie humana: visión apocalíptica del Proyecto Skynet (Terminator).

Dejo el espacio para que participen en este tema, con mayores aportaciones que iluminen el camino y la evolución de las redes sociales de aprendizaje en red. Retomaré parte de esta reflexión escrita hasta este momento en la segunda parte de lo que considero una gran reflexión pedagógica, porque quiero conectarme y entablar una diálogo abierto y consciente con expertos y no tan expertos en esta construcción del futuro humano, es parte de la intención anotada aquí.

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